La música ha sido, desde antes de la creación del mundo, uno de los regalos más maravillosos con el que hemos sido bendecidos. Desde siempre, la música se ha visto estrechamente relacionada con las diferentes emociones que como humanos tenemos. Es a sí que en ocasiones, cuando no hayamos las palabras para expresar lo que sentimos, encontramos en la letra de alguna canción, o en una sencilla melodía nuestra respuesta. También, cuando nos sentimos muy alegres, cantamos y aún cuando la tristeza ronda nuestros corazones, la música siempre ha sido, es y será una excelente aliada.
Sin tratar de restarle relevancia a las letras con las que se suelen acompañar los diferentes temas musicales, muchas veces sucede que, con tan solo escuchar la melodía que estos llevan, basta para llenar nuestro ser.
Platón decía al referirse a la música: " Este arte contaba ciertamente con la eficacia del razonamiento que domina la inteligencia, pero mayormente con el hechizo ejercido en el alma por el elemento sensible...
Ya adentrándonos en lo que nos interesa y esto es el hecho del beneficio irrefutable que tiene la incorporación de la música en el aprendizaje cotidiano, les cuento que me he encontrado con hechos en los cuales he podido constatar los beneficios a nivel neurológico evidentes e importantes en las diversos niveles del desarrollo cognitivo. La música favorece la generación de nuevas neuronas, lo que se conoce como la neurogénesis.
Cuando hay un aumento a nivel neuronal, esto favorece el proceso cognitivo, los aprendizajes se logran con mayor facilidad y mejoran cuando lo hacemos deliberadamente. Es decir, cuando utilizamos la música con un propósito definido, los beneficios aumentan.
Soy maestra integral, es decir, que enseño a niños desde el nivel prescolar hasta los grados de primaria, también he sido maestra de inglés tanto de niños como de adultos y en todos los casos he utilizado la música como herramienta de enseñanza-aprendizaje y he corroborado que los alumnos aprenden más rápido y con mayor fluidez cuando una clase es llevada con musicalidad :).
En el primer nivel de prescolar, se les enseña a los niños las partes del cuerpo y yo utilizo, para enseñar las partes de la cara una canción hermosísima y tierna que también utilicé con mis gemelos, "Mi carita redondita"
La letra es esta:
Mi carita redondita, tiene OJOS y NARIZ
y también una BOQUITA para cantar y reír
Con mis ojos veo todo, con mis naríz hago "ACHÍIIS"(bis)
Con mi boca como, como ricos copos de maíz.
Con mi boca como, como heladitos de maní (2da vez)
Cuando comencé a enseñarle en casa a mis gemelos los colores en inglés, recuerdo que para ello les cantaba "The rainbow song" y en la medida que lo hacía, utilizaba hojas de colores con las que mostraba el color que nombraba ellos aprendieron a reconocer y pronunciar los colores, gracias a la música.