Imagíname con los ojos cerrados. Imagina que digo todo lo que necesitas que diga.
Imagina que me inventaste desde que tenías trece años y soy perfecto.
Imagina que te toco en el instante preciso en que querías ser tocada.
Imagina que no tengo vicios. Imagina que hoy, tanto tiempo después, te quiero igual.
Dame la mano y cambia la conversación, concéntrate en el tomar de mi mano.
Pícaramente sin quererlo, roza mi pierna y hazme soñar que hemos hecho el amor mil veces.
Imagina hoy que el último suspiro mío lo utilizo para nombrarte.
Imagina que el amor existe y te llama a gritos desde este mensaje.
Imagina que me conozco cada línea de tu cara y te adivino las ganas.
Hoy me supiste a lo mismo, a fruta madura y a puerta abierta.
Imagina que no soy el idiota que soy y que jamás te hice daño.
Imagínate en mis brazos protegida.
Imagina que no quieres salir de aquí nunca.
Imagina entonces que nuestro amor existe.
Tus ojos me dibujan una sonrisa, tu boca me llama.
Imagina que no hay nadie más sino yo. Imagina que naufragas en mí y la vida se te pinta conmigo.
Imagina que tú escribes esto. Imagina que el futuro soy yo.
Imagina de pronto que nunca te dejé, que siempre te recuerdo y que
cuando me levanto en la mañana y el sol brilla, es porque estás pensando en mí.