Sigo sin darme por vencida, jamás consideraré una opción viable ni coherente
bajar las expectativas y rendirme ante este duro sueño
que me parecía una completa utopía, decían que era algo absurdo
que estaba desperdiciando toda la juventud
el camino se achica, la meta acaricia a esta incansable mujer
que quiere sentir con su piel suavecita cada mínimo detalle de ese diploma.
Obteniendo un papel que significa mérito y demasiado sacrificio
que abre las puertas hacia nuevas aventuras y millones de posibilidades
con un ambiente laboral un poco pesado de máxima exigencia
donde se aplicaran los conocimientos que se han asimilado durante el trayecto
donde la época de aprendiz ahora es solo una simple anécdota
contrayendo responsabilidades de las que estoy dispuesta a convivir.
Vida de adulto llegaste de manera repentina a mi
ni siquiera te has tomado la molestia de avisarme
el tiempo no valora parar y ya no puedo atrasarme, solo queda prepararme
me amoldo a la etapa que corresponda, porque no puedo esconderme.