Tan bello, claro que lo haré. Sabes por qué tengo este respeto por ellas asi como tu?, porque cuando era niña habían dos comiquitas muy dulces casi que corta venas, una recuerdo que se llamaba la Abeja Maya y la otra era la Abeja José Miel (Hutch) ambas pasaban por muchas calamidades y estaban llenas de moralejas. Esas cosas fomentaron en mi mucho respeto por ellas, pues las veía humanizadas sufriendo mucho en la vida real, a veces me preocupaba cuando caia la lluvia, le preguntaba a mi mama ¿qué pasará con ellas? mi mama me respondia, se meten en su casita de miel, pero cuando veia una muerta en el suelo ahogada me inundaba de tristeza. Siempre que veia una abeja luchando por vivir en agua o atrapada, busco la forma de socorrerla, esas comiquitas sembraron muchos valores en mi.
Por supuesto que me pasee por los trabajos anteriores, a veces visito pero no respondo, por tanto que tengo que leer al día, tu trabajo es material de mucho valor en nuestra querida blockchain.
Cosa que ya no sucede con los cartoons de hoy, no dejan nada y los niños crecen con odio y violencia.
Logicamente al crecer y pasar por estudios superiores y universitarios y aprender mas de ellas, las encuentro demasiado fascinantes. Es preocupante estén en peligro de extinción por nuestra causa. Las necesitamos demasiado.
No solo son responsables de la polinizacion, gracias a eso, ponermos degustar frutos que nos da la naturaleza. Sino que también nos proporcionan un excelente antibiotico natural con su miel entre otras cosas. Todo ser vivo merece la vida, por más diminuto que sea, nadie tiene porque sentirse con autoridad de robarles su corta vida. Una hormiguita tiene el mismo derecho de nosotros por vivir, es un ejemplo y si nos atacan es porque nos cruzamos en su camino natural y es su autodefensa.
El año pasado fracase en mi intento de sacar frutos de la parchita, pues nunca vino un cigarron a polinizarla, mi planta enfermo y murió, daba flor pero al no venir la visita esperada del animalito, no producía fruto. Años antes, mi mama esparcio semillas y crecio un arbol grande de de parchita, por la stardes recogia el fruto con cuidado de no asustaras y que me picaran tampoco y me sentaba luego verlas trabajar y escuchar sus potentes zumbidos. Me preocupa ya no hay cigarrones en la zona y si no es ese animalito, como decia mi abuelito, no sale el preciado fruto.
Y así como me sucedió a mi, le sucede a muchos de mi época, por lo que concluyo: - Debemos reforzar estos valores que nuestros antepasados nos dieron, debemos sembrar en los niños la ternura que las series violentas les están quitando y continuar alimentando nuestro niño interior y permitirnos seguir soñando.
RE: Abejas, pesticidas e impacto de los polinizadores animales a nivel mundial.