Hola a todos!
En estos días fríos, no hay quien lo saque de mi cuarto:
Me hace gracia el término animales de compañía, puesto que todavía hay personas que no saben que los gatos hacen compañía. O no simplemente los gatos, también iguanas, hámsters, peces. Todo animal es tu mascota por alguna razón.
Como cualquier otro animal, tienen su independencia, y más al principio cuando no te conocen. Pero eso nos pasa a todos, con todas las cosas. No sólo con los animales de compañía. También somos más distantes con las personas cuando no tenemos confianza.
Este gato de la foto, me sigue a todos lados. O a mi madre. O a mi padre cuando quiere jugar. O a mi hermano cuando vuelve a casa para visitarnos un día cada pocas semanas. Pero esa compañía no se ha convertido en dependencia. Esa dependencia que a veces muestran los animales y por eso te da pena dejarlos solos, porque se ponen a llorar en la puerta de casa esperando que vuelvas.
Este gato se te queda mirando cuando te vas y es el primero en recibirte cuando abres la puerta. Con una cola estiradísima y dando vueltas alrededor de ti. Y sí, hace mucha compañía y te muestra su cariño.
Y me alegro. Me alegro de que haya cierto límite, que no tenga dependencia. De que no lo pase mal cuando no estoy en casa. Porque la dependencia al principio puede parecer bonito, da mucha ternura cuánto te necesita o te quiere un animal e incluso persona. Pero siempre hay un lado negativo.
Y es por eso que creo que es muy importante educar a tu mascota. Cada persona tendrá su forma particular de hacer que se conozcan, que el animal llegue a confiar en ti. Y creo que debe ser así.
Que cada persona tenga su propia forma de relacionarse con sus animales, puesto que somos muy diferentes unos de otros. Y también nos relacionamos de forma distinta con las personas.
Pueden darte consejos de cómo relacionarte o aprender habilidades sociales para relacionarte con las personas de tu alrededor, pero cada persona tiene su propia forma de relacionarse con los demás. No podemos esperar que una persona actúe como queramos frente a otros, puesto que somos personas distintas.
Y sin ir más lejos, me voy al caso de los estilos de crianza de los padres. Que siempre que preguntas, ellos te dicen que han educado de la misma forma a sus hijos. Pero no es del todo cierto. Siempre hay algunas circunstancias que hacen cambiarlo todo y por eso somos diferentes a nuestros hermanos.
Bueno, son pequeñas reflexiones que estaba teniendo recién levantada.
¿Qué opináis vosotros?
¿Cómo empezó tu mascota a coger confianza contigo?¿Cómo es vuestra relación?