Mi corazón sediento te anhela
como un desierto por el agua
con el amor del fuego y la vela
y mi alma por ti fragua.
No soporto la sequía
ni el desierto de mi corazón,
se ha marchitado mi alegría
y se ha vuelto escasa mi inspiración.
Sediento vengo por tu amor
atravesando montañas y llanuras
pobre, triste y con dolor
con espinas y sin ternura.
No he vuelto a ver tu belleza
ni tu rostro encantador
sediento de tu amor
Vago por la naturaleza.
El adorno de tu cabeza
y en tu cuello tus collares
eran toda mi riqueza
más que los hermosos paisajes.
Es imposible para mí olvidarte
como el recuerdo de aquella flor
sediento de tu amor
y loco por acariciarte.
No fue fácil conquistarte
y menos perderte
solo déjame acercarme
y entre mis brazos sostenerte.
El puñal me causó dolor
y la traición una gran herida
sediento de tu amor
aunque mi causa esté perdida.