Algo que quizás no sabes de mi es... que no soy fan de que me tomen fotos, pero si de tomarlas.
Y sé que si sigues mi blog desde hace mucho, dirás que es extraño que diga que no me gusta que me tomen fotos o las fotos, pero es la verdad y claro que existe una razón o mejor dicho, varias razones. La primera es el fotógrafo, me cuesta conseguir alguien que me vea posar y simplemente busque mis ángulos y capture buenos momentos. Por otra parte que también tiene que ver con el fotógrafo es la paciencia, por lo general quienes me toman la foto son mi esposo, hija o familia y te toman una o varias rápidas y ya, no dejan que poses, no esperan que te cuadres bien y tampoco te arreglan su ven algun detalle. Entonces, mejor tomo las fotografías yo.
Hace poco cumplí años y entre los regalos que recibí estaba una sesión de fotos con fecha y hora, ¿la verdad? Fue el regalo que menos me emocionó y no por ser mal agradecida, es que pienso que me hubieran preguntado si lo quería y seguro que hubiera dicho que no, ya que para ir a una sesión de fotos hay que ir producida. En mi caso, el día que asistí a la sesión de fotos, me maquillé yo misma, solo solté mi cabello, y me puse brillo en las uñas, no fue mucho lo que hice por factor tiempo y estres por lo pronto.
Para esta sesion de fotos me dijeron que podía tomarme una con mi familia, otras con mi esposo y las demás yo sola, así que fue de esa manera. Llegamos media hora tarde, y las fotos fueron en un estudio, con cámara profesional, pero muy rápidas, sin dejar que uno pasara bien y aquí es donde comienza mi queja jajaja. Me dijeron que en 4 días me entregaban las fotos editadas y en digital. En efecto, al 4to día las recibí, pero por WhatsApp como quien no sabe y comparte una foto normal, sin ser en HD o en formato png o por más profesionalismo en un archivo de drive.
Esto, bajó la calidad de las fotografías y cuando pedí que me las enviaran aunque sea en HD, me dijeron que debía pagar un adicional. Las fotos estaban a demás mal editadas, así que tuve que hacer las correcciones para que las editaran de nuevo: había una que le faltaba enderezar mucho, otra donde no sé por qué razón me pusieron 2 brazos y otra donde tenía 2 piernas jajaja. Luego las recibí arregladas, pero igual en baja calidad y las impresas 8 días luego.
¡Tengo mis fotos! Si, las tengo, en total fueron 8, pero no quedé satisfecha del todo. Hay dos fotos que ni he colocado en mis redes sociales para presumirlas porque simplemente no me gustaron, debieron darme tiempo de posar mejor y corregir esa pose, buscar un mejor ángulo. Pero sentí que hicieron todo rápido (entiendo que fue mi culpa lo del tiempo), pero como nos conocen también sentí que lo hicieron por salir del paso. Cabe destacar que el derecho de imagen es mío, y el derecho de autor del fotógrafo y tengo permiso de publicar las fotografías y usarlas incluso en la blockchain de Hive.
Como reflexión, creo que aunque uno conozca a la persona y le tenga confianza, hay que hacer los trabajos de forma profesional y dar lo mejor siempre. Y no lleguen tarde a su sesión de fotos jajaja.
Imagen principal editada en canva pro.