El primero y mas recordado de los doce trabajos, el león de Nemea, un animal al que no podía herirle arma alguna, Hércules al descubrir que no podia hacerle daño con sus armas, decide tomar a la bestia con sus manos y estrangularla hasta morir, después de lograr vencerlo, toma su piel como trofeo y armadura protectora para futuros trabajos.
En reversa