Aunque somos seres de luz, la oscuridad es el estado natural de las cosas, que solo adquieren vida y color gracias a la luminosidad que emana de nuestras almas.
"... la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo... Y dijo Dios: hágase la luz; y fue la luz. Y vio Dios que la luz era buena y separó Dios la luz de las tinieblas." Génesis 1:1-4
Si los días oscuros nos envuelven en tinieblas de las que pareciera que no podemos escapar, la luz de nuestra alma y la de los seres especiales que Dios puso en nuestro camino nos salvarán de permanecer sumergidos en la penumbra más oscura.
No importa cuan oscuro sea nuestro entorno o si nos hemos mimetisado con él, la realidad es que somos seres de luz y esa llama que arde en nuestro interior nunca se apagará.
RE: Oscuridad I// Producción original