Aunque no muy fan de las criptomonedas (en especial, Bitcoin), Jamie Dimon, CEO de JPMorgan Chase, comenzó a hablar más favorablemente respecto a ellas, debido al plan del banco de crear su propia criptomoneda, la JPM Coin.
“JPMorgan Coin podría tener uso interno, podría tener uso comercial, podría algún día ser usado por consumidores”.
No obstante, de momento, esta criptomoneda sólo será utilizada a nivel institucional dentro de JPMorgan.
El banco reveló a principios de febrero que empezaría las pruebas de JPM Coin. En ese momento, Umar Farooq, el director de blockchain del banco, describió tres posibles usos, todos internos: reemplazar las transferencias bancarias internacionales entre clientes corporativos, proveer de emisión de valores instantáneas, y reemplazar los dólares americanos resguardados por subsidiarias de grandes corporaciones en los servicios de tesorería de JPMorgan.
También JPMorgan publicó una sección de preguntas frecuentes, en las que menciona que, aunque JPM Coin correrá en la blockchain propia de JPMorgan, Quorum, también “podrá operar en todas las redes blockchain estándares”.
El documento en cuestión fue publicado en el sitio web oficial de la presidencia rusa, kremlin.ru el pasado 27 de febrero.
Según el documento, Putin ha ordenado al gobierno aplicar las regulaciones relacionadas con criptomonedas a más tardar 1 de julio de 2019. El presidente ha requerido al Concejo de la Federación de Rusia y la cámara baja de la Asamblea Federal Rusa para que adopten las regulaciones durante las sesiones de primavera de 2019.
El documento específicamente exige que se implemente la legislación federal que dará paso al desarrollo de la economía digital, incluyendo la regulación relacionada con los deberes civiles. La legislación también incluiría un marco regulatorio para los activos digitales financieros, así como también atraer más recursos financieros basándose en tecnologías digitales, según el documento.
Todo esto va acorde a lo que personas ligadas al gobierno ruso decían hace semanas de la posibilidad de que Rusia fuese uno de los primeros países en tener reservas de criptomonedas.