Una vez culminado la secundaria, yo fui a la academia un lugar donde me enseñan todo los temas del colegio en tan solo un año y así poder ingresar a la universidad.
Estar en la academia, y se querías aprenderte todo los temas tenias que estudiar día y noche; aquí si mis sueños ya habían muerto. Solo lo que tenia en mente era estudiar para ser un profesional, era lo único que sabia.
Todo los chicos competíamos por tener las mejores notas, medidos a través de exámenes semanales. Se notaba que habían los que estudiaban y no estudiaban, eso a nadie lo importaba. La academia estaba contenta con que asistiera, mas de sus notas no le decían nada.
Una vez terminado la academia, se vienen los exámenes para postular a las universidades.
Ingrese a una universidad, con una mentalidad de solo estudiar. Así me pase el primer año manteniendo las mejores notas. Después como un golpe de rayo me llego un pensamiento: tanto estudio para trabajar para alguien mas, o sea ser su empleado, así no voy lograr lo que quería de niño. Me doy cuenta de que mis sueños ya estaban muertos y si ahora quería hacer algo no sabia como.
Buscaba en Internet como ser millonario, casi nada encontraba. La cuestión es que me pasaba con ese pensamiento y de un momento a otro mientras estaba en el bus sale un orador hablando de riqueza, prosperidad; eso me impacto y no dude en comprar el libro que vendía: Padre rico Padre Pobre.
El libro que compre cambio totalmente mi forma de pensar, cada hoja que leía me apoderaba mas y mas. Una vez que lo acabe de leer, busque mas libros y también me los leía. Estos libros me dieron como un lavado de cerebro, donde encontré que si podía ser rico. Prácticamente encontré lo contrario que me decía la sociedad; iniciando desde mis padres hasta las personas que me rodeaban era que estudie para ser un profesional y luego encuentre un buen trabajo, todo esto se rompió cuando leí los libros de Robert Kiyosaky y demás autores que hablan de riqueza.
Esto continuara en el siguiente post.