Interesante analogía de la vida/muerte. Las manos que toman y las manos que dan. Me gustó mucho la forma en la que se traslada lo real o verosímil del relato a lo onírico, y cómo se genera la ambigüedad al final, donde no se sabe si lo que se vivió fue sueño o fue real. Muy buen logrado texto.
RE: De la mano de Caronte, ahora soy el barquero