Aquí va un llanero alegre, con rumbo al hato arriando un puño e ganao, una vaquería que traigo que me la habían encargao hoy mismo voy a entregarla mi trabajo ha terminao apenas me den los reales mi dios bendito pienso llegarme al poblao a comprar ropita nueva, buen sombrero y un mercao medicina pal caballo, chimosito y anisao, alpargatas no me importa porque siempre me ha gustao sentir en la mañanita lo frio del pasto mojao.
Y uno el llanero descalzo se siente regocijao labrándose las espinas con el cuchillo amolao tengo que ir a la cantina donde escucho encervezao, un pasaje que me pone los ojos aguarapaos cuando pienso en la muchacha de quien vivo enamorao es la hija del dueño de hato donde siempre he trabajao.