Es curioso cuando tu niño de tan solo cinco años de edad tenga esa hermosa curiosidad en su diminuta mente, que aunque las mentes de los niños suelen ser más amplias que hasta del hombre más estudiado del mundo, esta se va llenando de tantas cosas que nosotros como padres y la sociedad les vamos suministrando.
Y es que me detuve por un momento a pensar para darle una respuesta que quedara satisfecho, y detuve el tiempo y me fui otro mundo o algo así, solo sé que no estaba espiritualmente frente de mi hijo que con sus ojos chinitos esperaba que yo dijese algo, pero él también se detuvo, al igual que el reloj de la pared, exactamente a las 3:15 p.m.
Miraba todo a mi alrededor, pero debía conseguir una buena respuesta, como todo estaba detenido pensé que me daría tiempo de seguir armando el rompecabezas que había dejado hace días, pero bueno debía buscar con suma urgencia la respuesta sobre:
¿Por qué somos así? Tendría primeramente de tratar de ordenar las hipótesis sobre la creación del mismo mundo y estar alineada con el universo, de allí venimos. Como armar y amarrar las ideas de aquellos que ya han muerto y que en sus textos de más de mil páginas, donde hablaban de la ¡creación del hombre!, estos filósofos, científicos, hombres que pasaban sus días en vela para descubrir tantas cosas que no les daba tiempo de asearse, de cortarse el cabello o de vestir algo agradable.
Aunque yo en mi niñez estuve apegada a la teoría que decía mi abuelo, ¡nos creamos como gotas en las nubes del cielo y caemos a un ancho mar.
Y algún pescador nos saca y nos lleva a cada uno de los hogares, donde este consideraba que hacía falta un niño o una niña, pero mi incógnita iba más allá ¿y de dónde salió ese pescador? ¿Quién lo trajo a él?, luego me di cuenta de que era una sencilla historia de fantasía para dormir.
Y es que intentaba viajar en el tiempo o algo donde no hubiera nada, donde mi mente se pusiera en blanco para no desviarme de esa tan sencilla pregunta, con tanto reciclaje que había en mi memoria, y nuevamente veía por un momento la escena con mi hijo, aún seguía todo detenido o en pausa como una película, pero la pregunta giraba y giraba, y se me vino a la mente algo sobre una vez que un profesor nos decía ¡nunca somos iguales!, y que tan desiguales éramos, si yo me sentía igual todo el tiempo, solo hasta que descubrí que algunas personas eran de una forma cuando estaban felices y otra cuando estaban molestas, entonces nunca somos iguales.
Pensaba y penaba y quizás no le tenga a mi hijo una certera respuesta, porque lo que somos, aún no se ha comprobado completamente, porque quizás el que de un concepto de lo que podríamos ser, estaría en acuerdo con su criterio, más no por el criterio de miles, y es allí el dilema.
Existe una teoría de sobre el resurgimiento del hombre que quizás sea un poco más profundo explicarle, y es que según la ciencia la especie humana ha evolucionado de otras especies que no eran humanas, y es que por la evolución de los diferentes organismos que han existido en la tierra y todo lo demás, explican que la descendencia ha sido del Homo sapiens, pertenece al grupo de los primates y quizás suene absurdo, pero yo creo tener herencia de un animal aunque las semejanzas de los primates son muy visibles, no sabría cómo llegar a una buena respuesta sobre que somos si porque venimos de ser primates y hemos evolucionado.
Por otro lado, podría hablaré un poco de algo muy sencillo sobre que, de acuerdo a las creencias cristianas, tenemos nuestros orígenes según las escrituras bíblicas, desde el inicio de la tierra y podría partir de esa teoría que somos hijos de Dios y somos físicamente a su imagen y semejanzas, somos buenos por naturaleza aunque la conciencia se vaya descarrilando y muchos llegan a ser muy malos. Somos así porque existe un Dios que dejo sus escrituras para que nos rigiéramos de ella.
Y es que esta es una de la más acertada, podríamos ir creando la respuesta sobre lo que somos va más en lo que hacemos y la biblia tiene sus criterios claros sobre cómo ser alguien de bien si consideramos:
Parpadee un poco y con una sonrisa en mis labios veía a mi niño y escuchaba el tic, tac del reloj que siguió su curso, unos segundos después de las 3:15 p.m, y mi sencilla respuesta para él fue que: somos así porque así fuimos creados, no todos somos iguales físicamente, alguno somos bajitos, otros altos, otros de color piel morena, otros blancos, pero con las capacidades de generar cosas, de dar vida a otros como en el caso de las mujeres que tienen a sus bebes, con la inteligencia de crear los inventos más fascinantes como los robots que tanto te gustan, estamos llenos de sentimientos que muchas veces nos hacen reír, llorar, soñar y sobre todo amar. Crecerás y te darás cuenta de que tú tendrás tu propia forma de ser, y recuerda que somos lo que queremos.
Bueno mis amigos, espero les haya gustado este relato y me gustaría saber qué piensan ustedes ¿Por qué somos así?