Una plaza
Un banco de plaza
Sentado, un hombre leyendo un diario
Llega un niño y se sienta en el otro extremo del banco
Mira al hombre con atención
El hombre dobla el diario, se levanta y se dispone a ir, pero la voz del pequeño lo detiene
NIÑO—Señor… ¿Puedo hacerle una pregunta?
HOMBRE—Sí, pequeño, ¿qué se te ofrece?
NIÑO— ¿Usted es mi papá?
El hombre se sobresalta y mira al niño con curiosidad
HOMBRE— ¿De dónde sacaste esa idea?
NIÑO—Hace mucho que busco a mi papá y Ud. se parece a él…
HOMBRE— Lamento no ser tu padre, jovencito. Pero no tengo hijos. Además soy soltero. Cuéntame cómo es tu papá…
NIÑO—Mi papá es un hombre alto y valiente. Se fue de casa porque lo buscaban para matarlo. No nos quería poner en peligro a mamá ni a mí…
HOMBRE—Y tu madre ¿no sabe dónde está? Ella tendría que llevarte a verlo, esté donde esté…
NIÑO—No sabe adonde se fue. Ya hace como dos años que papá nos dejó. Mamá sabe que está vivo porque se lo dice el corazón…pero yo la siento llorar en la noche…
HOMBRE—Entiendo. Pero no puedes andar preguntándole a desconocidos si alguno es tu papá…
NIÑO—Perdone señor si lo molesté, pero usted se parece mucho…
El niño se incorpora con carita triste y se va…
El hombre lo mira alejarse y disimulando, tapándose la boca con el diario le habla al micrófono que lleva en la solapa del abrigo:
—Base, Halcón llamando a base…Creo que podemos levantar la consigna. No hay ni la más leve sospecha de que Ramírez vuelva. Incluso el hijo a quién he interrogado cree que está muerto. Y así debe ser nomás…
TELÓN