Yo le decía a mi esposa será que no los van a devolver, hasta que al ver nuevamente a los perritos del señor y la niña estaban allí brincado, jugando y cruzando de allá para acá y viceversa y el señor ni pendiente y yo no encontraba la manera de espantarlos andaba sufriendo, cuando de pronto escucho un fuerte estruendo, volteo era la perrita la habían arrollado y murió en el sitio, en medio de todo empecé a temblar de la impotencia y después otro carro termino de arrollar a la perrita más lejos y saben que hiso el señor se rio y yo mal y de paso dijo que estaba preñada, sentí que pude evitar eso pero me quede esperando por él, se ve que no tiene sentimientos ni le duele nada, el otro perro que quedaba ese si lo hice devolverse ese día todo me hacía recordar a la perrita, hoy me paso algo similar pero pude actuar, salgo temprano a esperar carro con mi esposa y llegó una camioneta, la gente corrió a abordarla, ella logró irse pero yo no pude, camine hasta la peligrosa autopista y cuando voy llegando veo a la perrita que había quedado con otras personas que no la hicieron devolver pero esta vez no me iba a pasar lo mismo y camine rápido porque ellos iban delante de mí y educadamente, porque sé que a nadie incluyéndome le gusta que corran a los perros pero en estas ocasiones hay que hacerlo, le dije que la iba hacer devolver porque dias atrás habían matado a su hermana y el señor que venía con ella no hiso nada y no dijeron nada solo ok y bueno hice el trabajo y se devolvió me sentí feliz si quizás me fuera ido con mi esposa no fuera salvado a la perrita de un accidente.
Hace 2 dias al llegar al ferrocarril me encuentro con un perrito súper desnutrido, pero no tenía nada que darle en ese momento, me fui todo el camino pensando que al devolverme le daría algo, llegó la tarde y salgo corriendo para llegar a mi casa pronto, al llegar al anden lo busco y nada, me paso al otro y nada, salgo de la estación lo busco en el terminal y menos, yo con la bolsa de alimentos, pasan como 40 minutos y yo como un vigilante, veía de un lado a otro atrás y nada dije “Dios ponme en el camino al perrito” y al voltearme estaba el perrito sentado velando un pan a unas personas y haciendo mil cosas para ganarse algo, me sentí tan contento de verlo fui por él estaba todo lleno de grasa y lo que más le sobresalía eran sus costillas, lo hice alejarse un poco y saque la bolsa, se emocionó pero no se me acercaba, intente tocarlo y nada le puse la bolsa en el piso y no se llegaba me alejé y ahí si se acercó, de seguro ha sido maltratado, desde ese día lo busco por donde sea para darle cualquier cosa, esas son las cosas que me llenan y me dan felicidad.