Lo único que no puede faltar en una familia es Dios, porque hay una cantidad de razones para que pueda faltar un miembro de la familia, por fallecimiento o porque no lograron entenderse las parejas, porque en el momento de constituir la familia no tuvieron un buen arranque, porque se dejaron llevar por caprichos y no por la palabra de Dios, luego vienen las consecuencias de las separaciones, pero ya la familia ha sido constituida, es por ello que lo único que no debe faltar en las familias es nuestro Padre Dios para que las uniones sean duraderas.
1 Timoteo 5:5 al 8
Mas la que se entrega a los placeres desenfrenados, aun viviendo, está muerta.
Pero la que en verdad es viuda y se ha quedado sola, tiene puesta su esperanza en Dios y continúa en súplicas y oraciones noche y día.
Ordena también estas cosas, para que sean irreprochables.
Pero si alguno no provee para los suyos, y especialmente para los de su casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo.
Salmos 68:5
Padre de los huérfanos y defensor de las viudas es Dios en su santa morada.
Hebreos 12:9
Además, tuvimos padres terrenales para disciplinarnos, y los respetábamos, ¿con cuánta más razón no estaremos sujetos al Padre de nuestros espíritus, y viviremos?