La mentira es algo muy doloroso que podemos hacer, porque no le mentimos a Dios a nuestro Señor Jesucristo, nos mentimos a nosotros mismos, sentir la presencia de Dios, en nuestro ser, es lo más gratificante que podemos vivir, eso no es un juego, ni es para que los demás lo vean, lo más hermoso es sentir la presencia del Espíritu Santo en nuestra alma, en nuestro corazón.
Hechos 20:7 - 11
Y el primer día de la semana, cuando estábamos reunidos para partir el pan, Pablo les hablaba, pensando partir al día siguiente, y prolongó su discurso hasta la medianoche.
Había muchas lámparas en el aposento alto donde estábamos reunidos; y estaba sentado en la ventana un joven llamado Eutico; y como Pablo continuaba hablando, Eutico fue cayendo en un profundo sueño hasta que, vencido por el sueño, cayó desde el tercer piso y lo levantaron muerto.
Pero Pablo bajó y se tendió sobre él, y después de abrazarlo, dijo: No os alarméis, porque está vivo.
Y volviendo arriba, después de partir el pan y de comer, conversó largamente con ellos hasta el amanecer, y entonces se marchó.
Hechos 2:46 - 47
Día tras día continuaban unánimes en el templo y partiendo el pan en los hogares, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios y hallando favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día al número de ellos los que iban siendo salvos.