El Madrid añadió otra noche negra a una Liga donde acumula fracaso tras fracaso. Se despedirá de este campeonato sin haber ganado un partido al Levante, que le igualó el partido en dos ocasiones, la última casi al final porque el equipo blanco no se aguanta a sí mismo ni tampoco maneja los resultados. Cuando tenía el triunfo en el bolsillo, un nuevo desajuste en defensa le costó el triunfo y gran parte del rearme anímico tras sus buenos resultados en el campeonato. Fue un punto de oro para el equipo granota y otro más en la larga cicatriz con la que competirá el Madrid ante el PSG.