Mi cabeza es una gran casa para huéspedes. Es bienvenido toda clase de contenido, el caso es que a veces un filtro debe ser usado porque no todo es bueno. Puede que de vez en cuando deje crecer algún huesped indeseado que empiece a causar problemas; los peores de ellos son los que pasan desapercibidos porque se ve el problema pero no la causa. Un pensamiento irracional puede llevar directo a la generación de conflictos en todos los niveles y hacerse consciente de ellos suele ser complicado. Hay que revisar la casa a fondo y encontrar aquello que está haciendo ruido e ir poniendo orden. Cosa que ocurre con estos huéspedes, es que algunos tienen mucho tiempo de residentes y se resisten cualquier cambio en las reglas o a irse y esto causa en muchas ocasiones dolor para mí o para quien esté cerca. Es una tarea difícil hacerse cargo de ello pero es un trabajo necesario si se quiere ser mejor persona. Requiere valentía enfrentarse a estos huéspedes/residentes porque en muchas ocasiones, si no es que en todas, representa una lucha conmigo mismo.
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