Tan solo faltan dos meses para que Patricia cumpla quince años. Los tan anhelados quince de toda chica latinoamericana, sin embargo, para Patricia serán unos quince años que marcarán su vida para siempre.
Tranquila hija tu madre te dará la fortaleza y consuelo, oyó Patricia que le decía su tía a través del celular.
Patricia sintió rabia al escuchar estas palabras, como qué consuelo y fortaleza eso no es lo que quiero, pensó la chica para si, quiero que regrese, que esté aquí conmigo de nuevo, la chica estaba destrozada sin fuerzas para seguir ahí presente a lado de su padre y sus hermano, simplemente quería huir de todo aquello, era como un sueño o tal vez una pesadilla, era irreal hacia lo sentía
Sin embargo, ahí estaba sintiéndose huérfana junto al ataúd de su madre, solo estaban sus abuelos maternos, su padre y sus hermanos en la funeraria, la cuarentena limitaba la asistencia de personas, así que no había mucha gente para acompañarlos.
Tal vez era lo mejor, Patricia no tenía deseos de hablar con nadie, quería estar sola para comprender, para procesar todo lo que estaba viviendo que aun no terminaba de asimilar.