Hoy, miro a muchas personas, hombres y mujeres, caminando por grandes tiendas, centros comerciales, otros visitan esas calles donde están los buhoneros
Cada quien lleno de alegría, felicidad y de gozo sincero y se escucha en la multitud una vibrante algarabía Cuando felices indagan por el precio de las mercancías
¿Cuánto cuesta ese vestido, esos zapatos, el juego de tazas? ¿y esas tarjetas cuánto valen?, deme una o dos, tal vez tres.
Buscan los mensajes más preciosos, para esa fiel compañera que espera tranquila en su casa la llegada de sus hijos
Te felicito madre, hoy en tu día, bendígame madre, por favor acepta este regalo que ni compensa los otros días
La madre silenciosa y emocionada con lágrimas en su rostro curtido por el tiempo abraza a sus hijos, a sus hijas y nietos. Abre el corazón para albergarlos a ellos con amor divino.
Con amor de esa mejor preciosa, sincera, amiga y sin rencor y les dice con su sencillez,
-Mis hijos vamos al comedor
Cuanto amor, ternura y cariño se presenta en ese momento donde se conmueve la fibra humana y se fusiona con el amor
Momento donde las madres del mundo abrazan a sus hijos y le dicen en voz baja…
-Te quiero mi niño, mi niña… te quiero como las aves quieren al viento y como las nubes al cielo
¡Cuán lindo y hermoso es tener la madre viva!
Y me pregunto…
¿A quién le compro un regalo?¿A quién le compro tarjeta de bellos mensajes?¿Quién me dice te quiero, con tanto cariño?
¿Cómo le puedo decir bendígame madre?¿Cómo le puedo decir te felicito en tu día?
¿Por qué desperdicié tantas oportunidades que me ofreciste con amor mientras vivías?
Estaba ocupado, andaba de viaje, pura fantasía, no comprendía la realidad y esa eras tu madre.
Pero te encuentras ausente, ahora no hay tiempo. A escondida, de mis hijos, pienso, sufro y lloro
No lo sabía madre, no lo comprendía, perdóname. Perdóname madre, Ahora sé que perdí mi tesoro.