Perdóname amor mío, si mi cuerpo fue tocado con otros brazos que no eran los tuyos, hace tiempo olvidé tu calor cuando yo moría de frío y muchas veces me rechazaste.
Mi alma respira dulce venganza de verte ahora alcanzable, de verte intentar lo que me negaste cuando me sentía objeto en medio de la nada y tú confiado de tenerme siempre ahí, a tu lado.
Te fui infiel... sí, como muchas veces lo hiciste conmigo y callé, y hoy estás desnudo, confundido, preguntándote que pudo haberme llevado a cometer el pecado de volver a sentirme mujer.
Y susurra mi alma sin mero arrepentimiento y de la boca solo nace una negación rotunda de esas que tanto te escuché.
Hoy tu orgullo te mata, el amor ahora te duele porque según tu, te fui infiel, y yo sigo con soberbia hasta que la mentira se desvanezca, verte sentir descuidado si lo que digo es verdad o si lo que dices me ofenda.
Te fui infiel... sí mi amor, quería sentir la conquista, el deseo y un desenfrenado sexo sin apego, sin dependencia, sin obligación ni compromisos. Hoy te doy un poco, un poco de eso a lo que siempre jugaste a mis espaldas, es lo que quisiera gritarte de frente.
Hoy vives lo que siente cuando se engaña a una mujer, me creíste incapaz, ahora lloras por reconstruir lo perdido, mientras yo traté mil veces de unir un corazón que se rompía en pedazos.
Te fui infiel... Sí, y aquí estoy junto a ti, como si nada hubiese pasado, saboreando la mentira, negándolo todo ante ti y convencida en esas palabras que revolotean en mi mente y tu jamás de mi boca podrás escuchar pronunciar.
Todo contenido literario, dibujos y fotografías compartidos en este espacio son realizados por mí, por tanto tienen Derecho de Propiedad Intelectual.