Buenas tardes amigos, gusto en saludarles, no sé cuántos de ustedes han pensado:
¿Cómo será ese momento cuando al fin conozca a el amor de mi vida? ¿Recibiré alguna señal? ¿Sentiré el corazón latir muy apresuradamente?
En esta oportunidad quiero compartir con ustedes un pedacito de esa gran experiencia.
Anoche mientras el hombre de mi vida dormía yo lo observaba, y parte de ese montón de cosas bellas que se me pasaron por la mente al verlo dormir fueron estas;
Quería encontrarte en algún lugar concurrido, te esperaba desesperadamente; Y te encontré en mi vientre. Te imaginé en ropa elegante; Y te encontré desnudo. Pensé llevar mi cabello sexy y un hermoso vestido, pero ahí estaba yo, toda despeinada, con el sudor en mi cuerpo, una bata y los nervios a millón. Pensé sonreír coqueta para ti, Y al verte por primera vez; lloré como una niña mientras besaba tu frente y te bendecía.
Imaginé a mi hombre perfecto tomar mi mano y llevarme lejos; pero fui yo quien tomó sus pequeñas manitas, mientras lo tenía en mis brazos, En una fecha especial, "el día de su nacimiento", finalmente, conocí al hombre de mi vida: "Mi hijo."
No podía haber hombre más perfecto para mí, que aquel que me desvela por las noches y por las mañanas, me hace amar mis enormes ojeras, Ese que llora y me hace llorar con él, el que sonríe para mí y me llena por completo el corazón.
Para ti hijo mío, para ti que formaste y formaras siempre parte de mi ser.
¿¡Qué mayor amor que el de una madre a hacia un hijo!?
Dudo que exista, los hijos son ese amor sincero, esa sonrisa que te ayuda a seguir adelante y no detenerte jamás.
¡Gracias por leerme!
Foto tomada con Samsung S3 mini.