Lo que las estrellas ocultan
bajo el amparo de la oscuridad perpetua;
peritos de deseos dichos a deshoras,
mientras atestiguan en el vacío de la nada infinita.
Actúan con alevosía sempiterna
en complicidad de los amantes prohibidos,
tentativas de amor eterno
frustrado por nupcias pasadas.
Astros acusados de guardianes,
con premeditación resguardan confidencias;
robos de besos en la nocturnidad,
hurtos de corazones indemnes,
próximos a sufrir lesiones leves, graves
y por culpabilidad, gravísimas.
Delitos causados por amor,
coautores obrando con pasión desenfrenada
llamados a comparecer ante los luceros,
para cumplir su sentencia clandestina.
Pues su condena los obliga al silencio,
de someterse al juicio oculto bajo las estrellas.