Hemos tenido altas y bajas como toda pareja, pero lo más importante es que cada día lo luchamos como una sola persona, porque eso somos cuando nos casamos, o cuando nos juntamos con esa persona especial, ya no seguimos siendo dos sino uno sólo.
Por eso la llevo en mi corazón y quize inmortalizarla en un retrato, quise regalarle algo hecho con mis propias manos
y con mucho sentimiento, aquí les dejo entonces, el retrato de mi esposa.
Espero les sea de su agrado amig@s, Dios les bendiga! nos vemos prontico.