Lo poco que queda de mí,
es la que te advierte que no lo intentes,
He sido puta de los suplicios,
La mata – hari de los mal amados.
Como ella, a todos he querido,
Pero jodiéndome los desgraciados.
Lo poco que queda de mí,
es la que te advierte que no lo intentes,
He sido puta de los suplicios,
La mata – hari de los mal amados.
Como ella, a todos he querido,
Pero jodiéndome los desgraciados.