Sabés lo que mas me gusta de la historia de la mujer samaritana? Que Jesús rompió todas las reglas sociales para hablar con ella. Era mujer, era samaritana, tenía una vida complicada. Tres strikes en esa época. Pero a El no le importó ni un poquito.
Ella fue al pozo al mediodía. No a la mañana temprano como todas las demás mujeres. Sabés por qué? Porque seguro que la miraban raro, la juzgaban, hacían comentarios. Así que iba sola, cuando no había nadie. Para no tener que bancarse las miradas.
Y justo ahí la encontró Jesús.
—Señor, le dijo la mujer, usted no tiene con qué sacar agua, y el pozo es muy hondo; ¿dónde va a conseguir esa agua viva?
Juan 4:11
Ella pensaba que hablaba de agua literal. Agua para la sed del cuerpo. Y Jesús le estaba hablando de otra cosa, de esa sed que tenemos todos adentro y que no se saca con nada material.
La conversación es increíble porque ella va entendiendo de a poco. Primero piensa que es un judío cualquiera. Después ve que sabe cosas de ella. Finalmente se da cuenta que es el Mesías. Y sabés qué hizo ella? Dejó el cántaro ahí, en el pozo, y salió corriendo a contarle a todos.
Eso me mata. Dejó el cántaro. El objeto que había ido a buscar. Porque encontró algo mucho mas importante.
—Vengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será este el Mesías?
Juan 4:29
Cuántas veces estamos como ella, yendo al pozo con nuestro cántaro, buscando llenar algo que no se llena con nada de este mundo. Buscando aprobación, buscando afecto, buscando respuestas. Y Jesús está ahí, sentado al lado del pozo, esperando que lleguemos para decirnos: "Si supieras quién soy, me pedirías a Mí".
Hoy si hay algo que quiero que te quedes es esto: no importa tu pasado. No importa cuántas veces fallaste. No importa si la gente te juzga. Jesús no tiene problema en acercarse a vos, justo donde estás, y ofrecerte algo que ningún pozo ni persona te puede dar. Agua viva. Una vida que realmente sacia.
Y después, como ella, capaz vos también dejes tu cántaro y salgas a contar lo que El hizo en tu vida.
Gracias por leer. Que encuentres ese pozo de agua viva hoy.