Michel Enríquez, el alma del béisbol en la Isla, ha sufrido par de golpes de manera consecutiva, el último de ellos, de los que te dejan por la lona, sin ánimos de levantarte. Cuando apenas se “recuperaba” de una exclusión injusta de su equipo de toda la vida, los Piratas, Michel Enríquez ha tenido que hacer frente a uno de los golpes más duros que una persona pueda recibir, la muerte de su mamá, quien sufría problemas nerviosos.