Un pueblo libre de la ausencia en la calle
reclama sus derechos constitucionales.
Hemos despertados de una horrible pesadilla,
comenzamos el día con nuevas ilusiones .
Los recuerdos de los maltratos están vivos
entre las rejas del pensamiento.
Ruedan las lágrimas que humedecen
el polvo seco de una tierra árida.
Las redes cantan gritos de libertad
como un arma de esperanza.
Tenemos miedos de dormir
y levantarnos con un espejismo de libertad.
09/02/2019