Nos reflejamos tanto en nuestro físico, como en nuestras dolencias, nuestros pensamientos, las decisiones y los como nos expresamos. Logrando desencadenar el conjunto del todo que llevamos en nuestros cuerpos y almas, proyectando diferentes movilidades, personalidades, visiones y percepciones.
Aunque hayan máscaras, los espejos cristalinos nos reflejan sin disfraces, nos dejan al desnudo, descubriendo cada centímetro, cada poro, cada transpiración de nuestro individual extraordinario, que solo desean aferrarse a las rocas para no caer por el precipicio. Demostrando lo sencillos que somos y nuestra fragilidad como la fuerza que nos abraza.
Tal vez solo queda aceptar el reflejo sincero, y no lo que pretendemos ver a través de ese anhelo de cambiar lo que te hace especial. Sino transformarnos y mantener nuestra esencia intacta, así redescubrir nuestro universo cada día, cada noche, cada hora, cada minuto y cada segundo, entorno a nuestro espiral infinito.
Fotografía: @paholamarin
We reflect ourselves in our physique, our ailments, our thoughts, our decisions and the way we express ourselves. We manage to unleash the whole that we carry in our bodies and souls, projecting different mobilities, personalities, visions and perceptions.
Even if there are masks, the crystalline mirrors reflect us without disguises, leaving us naked, discovering every centimeter, every pore, every perspiration of our extraordinary individual, who only want to cling to the rocks to avoid falling off the cliff. Demonstrating how simple we are and our fragility as the strength that embraces us.
Perhaps the only thing left is to accept the sincere reflection, and not what we pretend to see through that yearning to change what makes you special. But to transform ourselves and keep our essence intact, thus rediscovering our universe every day, every night, every hour, every minute and every second, around our infinite spiral.
Photoghafy: @paholamarin