Esta mañana estaba saliendo de una manifestación mental de imágenes, sonidos, pensamientos y sensaciones. En el estado “Ensueño”, coloquialmente llamado “sueño”, estuve visualizando a una mujer con una edad de aproximadamente 90 años y a dos chicas que al parecer eran sus nietas. Yo conversaba sobre un libro que hace poco me habia terminado de leer y las nietas de la mujer sonrieron. les comente que estaba realizado un escrito similar, no igual, pero de alguna manera se parecían . Fue ahí el momento donde las ganas de escribir reanimaron mi ser y al instante continué con la historia que había apartado hace pocas semanas. Esas chicas estaban contentas al verme escribir, miraban cómo mi pasión se desbordaba por toda la habitacion.
Luego que parpadee, me encontraba en otra habitación con una persona alta y robusta, de dos metros aproximadamente, que destacaba los errores que he cometido, las pocas personas que me apoyan, la poca fama que tengo en el mundo de la literatura. La sensación de presión que emite hacia mí era impresionante, podía sentir un temor hacia aquella persona que me obligaba a pensar en todos los contra, pero me enfrente a ella. Cuando decidí combatir a esa persona, una fuerza comenzó a luchar conmigo, esa energía me golpeaba todo mi cuerpo y me echaba para atras. Cada vez, ese ímpetu era más fuerte y poderoso, pero nunca desistí, seguí batallando contra esa energía invisible y llegué donde estaba la persona.
-Yo no me dejaré dominar por mis miedos- Le afirme cansado y sujetando sus brazos.
Cuando me dí cuenta, nuevamente estaba sentado con las chicas y ellas me estaban mirando.
-En qué estabas pensando?- Una de ellas preguntó.
-En mis propios miedos, esos miedos que me ponen obstáculos y evitan que llegue a mis objetivos- le afirme.
-Y seguirás escribiendo?.
La mire fijamente y sonreí, de inmediato me animé nuevamente a escribir y escribir, esperando que les gustara a las pocas personas que estaban ahí sentadas.