Su trama me enganchó según leía el argumento porque un supuesto mundo donde a través de tu ADN puedes encontrar a tu media naranja con la seguridad de que es el/ella quien te complementa sin lugar a error es fascinante, cuántos desengaños te podrías evitar a lo largo de tu vida, cuántos fracasos han podido terminar con parte de tu ego o dan al traste con tu seguridad o por dónde saldría esa inseguridad en tu día a día, ese es el fondo de un seriado donde después ves escapar cada oportunidad de ser revelación a un mero seriado policiaco.
Rebecca es una fascinante mujer con un deseo extremo y hasta las últimas consecuencias de triunfar en su carrera, pese a quien pese, personalidad arrolladora bajo una realidad de inseguridades y miedos de poder tenerlo todo, ni el éxito que la embriaga le permitirá conseguir reunir el amor y el dinero en uno, seguro se preguntarán que si consigue encontrar a tu media naranja ¿Por qué no la tiene ella? Aconsejo comenzar a ver el seriado para salir de dudas, no es la serie del año pero sí que gracias al resto de personajes que la integran te va enganchando por conocer su futuro, parejas fuertes que entran en el debate de si no se han emparejado gracias al ADN puede haber alguien aún mejor para ellas, personas negacionistas de la ciencia, ¿ciencia imperfecta o completamente segura?.
Desde el inicio entiendes que el seriado trata sobre una investigación de un cadáver que aparece bajo el río Támesis en Londres y para los amantes de la novedad televisiva y de un futuro avance de la ciencia comienzas con una pequeña decepción debido a la sinopsis de la productora televisiva por la que te has guiado para iniciar su visionado, pero es el fondo de la historia la que te ayuda a seguir con la curiosidad, dejan abierta la trama para una segunda temporada con muchas cosas en el aire, mi principal interés ya no queda en la resolución del caso detectivesco que aparentemente el espectador conoce sino las tramas del acontecimiento científico, muchas preguntas quedan en el aire pero quizás si tarda en exceso esa segunda temporada se desenganche el espectador por su floja trama principal.
Rodada en las calles de Londres pero con un toque hispano en la isla de Tenerife con unas tomas muy hermosas ¿pero para qué va la serie a Tenerife? Parte de la historia tiene mucho que ver, parte de esa investigación científica se descubre allá, en definitiva un seriado para ver rápido en un fin de semana puesto que apenas cuenta con ocho capítulos de poca duración y ayuda a su visionado, se echa en falta sacar provecho de esa App que descubre a tu media naranja de forma inequívoca y cómo afecta a la humanidad pero no es novedad, ya pasó con la película Yesterday donde un mundo sin The Beatles y sólo un ser humano que los recuerda y además canta podría haber sido la bomba y quedó en una mini comedia romántica sin explotar, quizás el cine necesite de nuevas generaciones que se parezcan a los grandes visionarios guionistas del pasado de Hollywood.