Iniciando un deseo

chila(68)
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Imagen propiedad de chila@chila

Se unieron una serie de circunstancias para que el deseo pudiera verse cumplido en un año 2020 del que no esperaba lo más mínimo, la pandemia manda y esta que ha generado tanto dolor, problemas y sobre todo crisis ha propiciado una oportunidad para quien les escribe. No, no crean que el virus se ha marchado de donde vivo ni que no nos afecta, para nada, la noticia de una posible vacuna no ha mejorado la situación económica ni la situación sanitaria donde la obligatoriedad de llevar tapabocas no se ha eliminado, nos han encerrado perimetralmente en cada municipio y sólo con autorización justificada se puede salir al municipio vecino o a la capital, las medidas son muy restrictivas pero como decía al principio me han generado un bien entre tanto mal que nos rodea.


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Hace meses vaticiné la posibilidad de quedarme sin empleo tras la temporada alta y coincidiendo con la apariciones de las primeras gripes y el frío relativo que aquí sufrimos, por lo que en base a esa previsión hice una compra con un deseo que no me dejaba más que tiempo para ver si se podría cumplir o no, sólo había que esperar y en esas llegó noviembre y el restaurante cerró hasta febrero donde si mejora la situación sanitaria estará de nuevo abierto con un hueco para los empleados que debimos salir ahora, tras iniciar todo el trámite para mi nacionalidad española, arreglar mi situación de desempleo y apurar todos los trámites sanitarios recibí una grata noticia.


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Mi deseo se podría volver una realidad y mi compra de hace meses se convertía en sueño cumplido, reanudaban los vuelos para poder visitar mi querida familia más de dos años después de dejarlos por una vida nueva y por mejorar nuestra situación en general, dos años duros de trabajo, dos años duros de comienzo en un lugar sin raíces para alguien de muy lejos pero que me acogió con los brazos abiertos y donde me ha ido muy bien, no fue fácil en ninguno de los aspectos pero me he logrado un hueco aunque aún tras todo este tiempo aún no estoy más que en pañales, queda mucho porque en este país todo va muy lento pero va que es lo importante, entre tanto mi deseo se hace realidad en un año de los que por aquí llamarían de mierda pero que ha generado una oportunidad que da lo único que genera la pandemia, tiempo.

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Pero en este año 2020 los deseos que se cumplen tienen trabas porque de otra forma no sería este año el que está siendo y hará unos días recibí un mensaje donde mi aerolínea me cancelaba un vuelo y mi mundo se venía abajo, por suerte había solución pero no crean que me la ofrecía la aerolínea, no, simplemente el último tramo de los tres saltos aéreos que debía dar se cancelaba porque eliminaban por programación los vuelos tras desde una hora determinada y el siguiente vuelo se desplazaba al día siguiente, es decir debía quedarme en Bogotá una noche donde nadie me ofrecía una conexión para mi destino final ni un alojamiento. Mirando opciones los vuelos comenzaban a las 06:00 de la mañana siguiente y mi llegada a Bogotá se daba sobre las 21:00 de la tarde antes, en conversación con mi aerolínea que compartía vuelos en Colombia con Avianca me informaban de nuevo que no eran ellos quien cancelaba el último tramo y por esa razón no se hacían cargo del alojamiento y la que cancelaba se excusaba de que yo no había comprado a través de ellos el ticket por lo que esa indemnización debía correr de parte de Iberia, en definitiva ambas aerolíneas coincidían en que me ubicaban sin coste en el primer vuelo de la mañana siguiente pero que la noche corría de mi cuenta y así fue, tras más de doce horas desde la imagen en la que subo al avión en Málaga y que debo atravesar medio aeropuerto de Madrid para llegar a mi asiento trasero de mi avión para Colombia conseguí ducharme y dormir por el módico precio añadido de 58€ a mi deseo.


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Pero lo importante es que a la mañana siguiente ya me encontraba de nuevo en el aeropuerto a unos 45 minutos de volver a abrazar a mi familia y el deseo ya se estaba a punto de cumplir con la visión de los aviones de Avianca por todos lados que me indicaban que sí, estaba en mi Colombia a punto de comenzar a vivir mi deseo que seguiré contando desde hoy hasta que pueda regresar de nuevo, por cierto, 2020 no defrauda, llegué sana y salva pero una de las dos maletas se perdió y dos días después de mi llegada aún no ha aparecido, seguiré informando.

Besos chila@chila


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