¿Imaginan no poder compartir con una hija un día de chicas en más de dos años? Yo tampoco lo podía creer pero si que podía imaginar cómo sería el primero tras tanto tiempo y aunque se hizo esperar fue perfecto, sin invitados.
Parada obligatoria en el salón de belleza donde nos dimos un capricho para continuar con un día de compras con desayuno previo y posterior almuerzo, nos quedaron los pies para una última sesión de masaje y pedicura pero la pandemia ya no permite nada más allá de las seis de la tarde.
Pero sin duda alguna lo importante de este encuentro de chicas era retomar una relación muy estrecha que tuvimos que estacionar por un tiempo y que retomamos para poner las piedras sobre un futuro que igual nos hace piña en otro lugar muy lejano, algo insignificante si la distancia deja de ser un obstáculo .
Besos
@chila