Cuando tienes algo más de dos meses de vacaciones no abonadas por las circunstancias de la pandemia y no dudas en volver a casa para exprimir a la familia tanto como puedas hay días que las ideas se acaban e inventas excursiones que no había realizado nunca antes por falta de tiempo o incluso de plata, jamás había ido a este parque donde puedes darle de comer a las aves, a decir verdad las aves estaban cansadas de comer, es una de las atracciones principales y con todos los visitantes dando de comer llega una y como que de gordos se escapan.
Pero merece la pena visitar lugares donde el único sonido que recibes es el de las propias aves y el sonido de la naturaleza, el clima acompaña y la sensación es de que has pasado el día en un spa muy natural donde no sientes dolor ni stress al salir.
Justo antes había visitado otro recinto muy hermoso donde pude disfrutar de los pequeños colibrís, pronto os mostraré algunas fotografías de esa otra maravillosa estampa natural.
Besos
@chila