Hola, @jcalero.
Antes que todo, agradezco por leer y por tomarte el tiempo de comentar. También agradezco por tus consejos, los cuales presumo son con las mejores intenciones. Pero permíteme hacer algunas precisiones:
[...] no tiene sentido molestarse porque la maldad existe.
Tengo perfectamente claro que la maldad existe y que sería una perdida de tiempo quejarme por ello. Pero lo que intento hacer es señalarla ahí donde esté, especialemente si esta trata de ser ocultada o tolerada por alcahuetes y charlatanes.
Hagas lo que hagas, digas lo que digas y así revientes de indignación no puedes hacer nada que cambie sus maneras de pensar o actuar si ellos no quieren cambiar.
No pretendo en modo alguno, ni espero, por las razones que expuse en el texto, que las personas aludidas reflexiones sobre su posición. En todo caso, la idea sería exponer, para aquellos que aún conservan algo de sentido común, una situación en la que todos fuimos (somos) victimas del chantaje emocional para volcarnos a ser "chéveres" antes que críticos.
Libérate de la indignación [...]
Tal vez no coincidamos acá, pero no me pesan el odio ni la indignación. Al contrario, me alegro de molestarme (aunque suene paradójico). Si viera el mal campar a sus anchas y no me indignara, no podría ser una buena persona.
Si me indignara y fingiera que no, podría devenir en consecuencias sobre mí o sobre otros. En el primer caso, me haría un tonto; en el segundo, un desgraciado.
No es mucho lo que mis palabras podrían hacer, es cierto, pero al menos me mantienen coherente con mis principios.
Saludos.
RE: Record e Infamia | Record and Infamy