Les hablo de mi pequeño perro scooby, el es un pinscher de aproximadamente 7 años de edad.
Scooby llego a mi vida por una idea loca un 25 o 26 de noviembre hace un año, antes de que el llegara nunca había pensado en tener un perro de esta raza, pues se les conoce como unas mini fieras y al mismo tiempo son muy mimados, realmente los miraba de lejos...
Se acercaba el cumpleaños de una persona muy especial en mi vida, y justamente esa persona ama a este tipo de perros, en realidad ama todo lo que sea miniatura, entonces se me ocurrió la idea loca de darle de regalo un pinscher bebe para poder darle felicidad al extremo, debo destacar que cuando vas a obsequiar un animal hay que tener en cuenta que la persona a la que vas a hacer el regalo tenga las condiciones para mantenerlo, ya que no vas a llevar a un animal a sufrir.
Me dediqué horas y horas a buscar un cachorro de estos, pero fue imposible, al parecer es muy difícil conseguir cachorros de cualquier tipo ya que se necesitan permisos específicos y a parte las asociaciones protectoras de animales han erradicado la venta de animales, para que las personas se unan a la causa de la adopción lo cual es mucho mejor.
Cuando ya me estaba rindiendo varias personas me mandaron la fotografía de un perro pinscher en terribles condiciones que estaba en adopción, tuve que pensarlo por un día y luego llamé a los números que salían en la foto para preguntar si todavía estaba en adopción.
Cuando llame me dijeron que si lo estaba y que podía pasar por el cuando quisiera, así que fui inmediatamente, lo que conseguí al llegar al lugar fue el caso mas feo de desnutrición que había visto, al principio scooby no quería nada conmigo pero pude tomarlo en mis brazos y llevarlo a casa.
Cuando llegamos scooby se veía de esta manera.
Son imágenes bastante fuertes, pero esa es la realidad de las cosas que pasan en este mundo.
La historia de porque scooby se encontraba de esta manera es porque sus dueños habían tenido un bebe y no querían que un perro estuviese cerca de el, así que lo mas fácil para ellos fue llevarlo a un taller donde pintaban autos y dejarlo allí amarrado, ya que si lo dejaban suelto, el perro regresaba a la casa de ellos, al principio le llevaban comida y luego ya no...
Algunos vecinos tenían consciencia y lo ayudaban algunos días, pero el tiempo pasó por su pequeño cuerpo, realmente nunca hablé con los dueños, solo con los vecinos.
Esta historia es solo un recuerdo que por suerte ya no existe en la pequeña cabeza de mi bebe scooby.
Desde el momento en que llegó a mi casa me dediqué día y noche a que comiera bien, lo lleve al veterinario y le di todas las vitaminas necesarias, para que fuera un perro fuerte! y este fue el resultado:
Al final nunca pude hacer el regalo.....Me quedé con él.
scooby me ha enseñado a dar segundas oportunidades y a esforzarme por las cosas que me hagan feliz, no podría estar ni un segundo sin él, y creo que él tampoco, ya pasó un año de tenerlo en mis brazos, mi cama, mis muebles y en todos lados y así lo celebramos! algunos pensarán que estoy loca, pero bueno, loca por él!!