Un punto importante para la evolucón del acto de comer fue que el hombre se convirtió en sedentario gracias a la agricultura ya que podía decidir qué alimentos tendría a su alcance en lugar de trasladarse de un sitio a otro. Sin duda gracias a la agricultura se desarrollan las actividades relacionadas a la de cría de animales, así que el hombre junto a su gran hallazgo "el fuego", se convertiría en el amo y señor de los alimentos experimentando con ellos y así lograr un objetivo más trascendente que aplacar su hambre, en este caso dedicándose a través de los años a encontrar "placer al comer" lo cual involucra todos nuestros sentidos.
La vista es el primer encuentro que tenemos con los alimentos. Hay algunos que dicen que es a través del olfato, pero esto no ocurre con todas la preparaciones, por ejemplo hay algunos postres, ensaladas o bebidas que no emanan olor, incluso hay alimentos que vienen empacados y también impiden percibir su aroma. Otro ejemplo muy vigente hoy en día de la prevalencia de la vista sobre el olfato es la venta de comida a través de las redes sociales, por tanto la apariencia de los alimentos es fundamental a la hora de elegir qué comer.
"Comer con los ojos" significa tentar a nuestros otros sentidos con tan solo apreciar con la vista todo aquello que nos parece suculento. Esto implica comida, platos y hasta envases de alimentos coloridos, formas novedosas al igual que destacar atributos en las preparaciones como el brillo, la jugosidad, texturas, incluso hasta poder intuir la temperatura de aquello que vamos a disfrutar en el acto de comer.
El marketing de alimentos en la actualidad ha logrado explotar este concepto de "comer con los ojos" logrando componer imágenes con los alimentos que logran sin contacto fìsico directo que el cliente salive y eso ya es indicativo de provocación y tal vez consumo.
Sin embargo es importante realizarnos la siguiente pregunta: ¿cuál es el verdadero reto para el que prepara comida y la vende? Pues el comensal agradecería inmensamente que los atributos que logramos destacar con una composición armónica de la comida a través de la imagen que perciben nuestros ojos correspondan a una agradable experiencia a nuestro olfato y paladar, que no sea una falsa percepción óptica y que al comer este plato no llene sus expectativas.
Para explotar de manera informal este concepto de "comer con los ojos" y así tentar a tu familia y amigos logrando que tu comida sea plancentera y memorable te dejo los siguientes tips:
Si realizas un plato con una textura única como en el caso de las cremas juega con los colores y atrévete a combinar sabores.
Imagen izquierda: Cremas de ajoporro, zanahoria y espinacas con chips de papas.
Imagen derecha: Pabellón en cremas (cremas de arroz, plátano y caraotas con minialbóndigas crocantes de carne.
Fotografías realizadas por @chaodietas con dispositivo celular KRIP K5
Sorprende a tus comensales jugando con las formas y las texturas.
Ceviche tropical (pulpo, mango y camarones)
Fotografía realizada por @chaodietas con dispositivo celular KRIP K5
Busca un elemento en tu plato que llame de forma agradable la atención de quien lo va a consumir.
Imagen izquierda: Medallones de res al grill con papas salteadas en mantequilla de perejil y salsa de frutos rojos.
Imagen derecha: Envoltini de res relleno sobre tierra de pimentón asado acompañado con polenta frita y vegetales salteados.
Fotografías realizadas por @chaodietas con dispositivo celular KRIP K5
Atrévete a causar sorpresa con una presentación diferente a la convencional.
Deconstrucción de Pay de limón
Fotografía realizada por @chaodietas con dispositivo celular KRIP K5
Estoy segura que de ahora en adelante, cada vez que comas alguna preparación activarás a todos tus sentidos, pero sobre todo afinarás la vista para que al momento de elegir un plato tengas elementos suficientes que te lleven a seleccionar aquella comida que será inolvidable a tu paladar.
Gracias por pasar por aquí y leerme, si deseas déjame tu comentario. ¡Nos vemos en el próximo post!