perteneces a otros siglos
hace cientos de años te amé,
andanadas de atardeceres
pesan sobre nuestros últimos besos
adherido a los pulmones
el dolor se me secó en la espalda
tu recuerdo es una calle que ya no existe
tu risa una brisa grata en mi pensamiento
no eres mi ayer
no serás mi mañana
eres el paso del tiempo
su perenne despedida
te reí alegría
te viví esperanza
ralo ideal atisbado...
no eres aparente
unos hijos te atestiguan