Hola comunidad que tal, alguna vez como artistas ilustradores no les ha pasado que antes como principiantes nos esmerábamos mucho en nuestras obras, y aunque en la realidad hoy en día sabemos que nuestros comienzos pues no fueron las mejores creaciones para nosotros era como la mejor creación jamás inventada en esa época, a medida de nuestros avances nuestras obras fueron mejorando por medio de la práctica y la dedicación y poco a poco nos fuimos envolviendo y enamorando o yo diría más bien apasionando más a esta rama del dibujo.
Por causa de nuestros avances íbamos comparando nuestros dibujos y claro las diferencias eran muy notorias sobre todo si eran dibujos de 5 años atrás, una de las cosas mas irónicas es que cuando ya tienes cierta madurez en lo que haces tus creaciones para ojos de otros podrán parecer obras espectaculares pero para nosotros que siempre estamos en constante progreso, por más práctica que logremos alcanzar y en vez de comparar esos dibujos nuevos con uno de nuestros repertorios antiguos, siempre pero CASI SIEMPRE terminamos por ver a los de nuestros maestros, nuestros ejemplos a seguir, y eso siempre hace que nos digamos a nosotros mismos, que nos falta todavía mucho recorrido, es por eso que me he motivado a realizar una pequeña anécdota creo que adaptada a algunos artistas y si no es así pues en mi caso particularmente ¡esto siempre pasa!, espero que les guste el cómic que realice.