Maniquís... que a la vida solo espantan.
Sin poder caminar por ninguna mirada,
siempre dando quizás,
el lado o la espalda,
vestidos en ropa sin probar,
sin colores que ajustar,
sin amor en un corazón
que para vivir no hace falta.
¡Qué pena de lo qué en verdad somos!
Maniquís de porcelana.
Poema propio.
Fuente de la imagen.
Cedida al grupo de lectura del Carpio(Córdoba `)
por: Agustín Viúdez