
Fuente
Tú tienes la magia misteriosa de hacer que me olvide de todo, hasta de mí... que me quede yo en tú y en tus seductores ocres...
Soñando, a veces, sueños lúcidos, algunas sueños mágicos.
Tienes un fuego que quema, que me hace vivir la fantasía de tus colores.
Tienes ese sublime encanto que se apiada de mis demonios, que embruja la mente, a tu hechizada belleza.
Extravío mi conciencia y mi cordura; que solo te siguen, cuando lejos te vas.
Allá vienes agitando nuevas primaveras en otros labios, que serán flores nuevas, en pétalos perdidos hace años.
Me trastoca tu vehemente deseo de volar, de volar lejos y emigrar con tus cielos a otros lugares cada tanto.
Enloquecer quiero yo... en tus ocres y azuladas vistas otoño mío.