La noche ha regresado de nuevo, este dolor no ha podido desaparecer, vivo minuto tras minuto en la desesperación
Mi alegría cada vez se va agotando, desaparece tras el humo del cigarro, la emoción se va volviendo polvo, el brillo de mis ojos se ha opacado
Todas las mañanas es una lucha constante para levantarme, el hecho de abrir los ojos es un logro para mí, me esfuerzo por levantarme, sin ánimo inicia otro día igual, rutinario, con pasos pesados.
Me muevo esperando con ansias la noche, deseando que no llegue nunca el amanecer, me cuesta trabajo dormir y no deseo despertar, cada noche corro a mi mazmorra, donde quiero estar siempre, alejado de todo y todos,
No deseo ser dañado, deseo estar ahí arrinconado sin ver la luz del sol, deseo abandonarme en el sueño eterno, donde no hay más dolor, desesperación, tristeza y agonía,
Por qué Dios no puedo encontrar la paz de mi atribulado corazón, que está cansado de esta situación, solo deseo paz en mi vida, deseo que desaparezca mi dolor, ¡deseo que se acabe mi vida!