Cuando un influjo de fluidos indeseados como petróleo, agua y/o gas entran desde la formación (yacimiento) hasta el pozo, producto de que la presión de formación sea mayor que la presión hidrostática del fluido de perforación, la primera medida de seguridad que se debe tener cuando se tiene la certeza de que está ocurriendo una surgencia (arremetida de fluidos indeseados) es cerrar el pozo.
Sin embargo para cerrar un pozo es necesario evaluar la actividad que se esté ejecutando en el mismo, por ejemplo no es la misma técnica de cierre cuando se está realizando una actividad de rehabilitación que cuando se está perforando, en este caso en particular mediante el siguiente recurso audiovisual les explico todos los pasos técnicos a seguir para realizar un cierre suave en un pozo de petróleo mientras se está perforando.