Aroma de café baña la fiel estancia
despertando a la silente madrugada
perfumando la paciencia de la espera
que la luz venga a hacerme compañía
momentos de embarcar e izar las velas.
Y navegar en mar de reflexiones
vaivén de mi pensar cual fuertes olas
timón en el presente y proa al futuro
detrás, miro alejarse la estela del pasado
el ahora la brújula que conduce al después
surcando quietas aguas pasada la tormenta.