Fuente: Tumblr
“¿Para qué sirve la literatura?”, preguntó mi profesor del curso "Shakespeare y Cervantes: La razón de la sin razón", doctor en letras y con quinientas tantas condecoraciones que versan sobre la literatura, en resumidas cuentas, un tipo importante. Un tipo importante en el mundo de la Literatura estaba preguntándole a un montón de alumnos que poca idea tienen sobre letras pero tienen una pequeña noción de números. Allí salí yo, y repuse con gran esmero: "Sirve para hacernos recordar nuestra esencia". Acto seguido el profesor se rió, y con él mis compañeros.
"La literatura no sirve para nada, señorita"
Y en ese momento me arranqué un pedazo de cursilería que llevaba encima, y lo entendí, la literatura no sirve para nada. No sirve. No tiene propósito. No fue concebida para llenar vacíos existencialistas del ser humano, no fue concebida para nada, no existe tal musa, todo ello son artificios del hombre porque siente la necesidad de explicar y darle una razón a todo aquello que conoce y hace. Pero no es así, no se puede explicar todo.
La literatura no tiene ningún fin, es lo que es, una manifestación de arte, un montón de palabras que van brotando de mi mente a medida que despliego los dedos sobre el teclado, que al principio pueden ser sin sentido, pero que luego deben respetar los cánones de lo reconocido como una composición decente.
¿Acaso eso tiene sentido? Claro que no lo tiene. La literatura no sirve para más que para no servir al hombre.