Tengo un centenar de palabras que quiero besarle a tus labios
un millar de caricias que deben descansar en tu piel
poseo un extenso vocabulario con el cual puedo decirte todo lo que siento
tengo sed de ti, de tu cuerpo y de tus besos
una hambre tan atroz que me hace desear comerte poro a poro
tengo en gran medida un deseo inquebrantable por ti.
Tú decides…
puedes ayudarme a tranquilizar ésta marea de pasión por ti
o decides correr el riesgo y permitir que esto siga creciendo
sólo tú tendrás mis besos y mis caricias
sólo en ti descansaré esa pasión.
No importa si corres o te escondes, sé que te gusta jugar...
en ésta historia yo soy el lobo y tú, la caperucita
sólo que ésta ocasión, no podrás escapar.