Solo ella me acompaña, solo ella está conmigo, en noches frías y vacías, en mis días los cuales siento que uno de ellos será el último, con ella siempre camino, y todas las noches está allí para acompañarme a cenar, pero estando con ella, casi no sonrió, ni tampoco soy feliz, al contrario, con ella mis lágrimas suelen fluir sin ningún tipo de vergüenza, ya que ella no me juzga, solo ella me entiende, no me critica, solo me escucha, mi compañera más fiel, he inigualable mi gran amiga llamada Soledad…