Cuando te pienso, una pena honda inunda el cuerpo entero, no hay rinc贸n por muy peque帽o que se salve del diluvio ocasionado por la acci贸n del pensamiento.
Reflexiono y me culpo por quererte como a nadie, c贸mo a nada, m谩s sin arrepentimiento, te quise porque pod铆a y sab铆a que era m铆 salvaci贸n, m铆 sustento, m铆 piso fuerte en ese entonces, hoy convertido este en mar inmenso de arena movediza.
Aun te pienso con ternura y no culpo a m铆 coraz贸n por fundirse y confundirse a voluntad con el tuyo a fuego lento, que se desviv铆a por ti, por amarrarte a m铆 cual amarre de barco en muelle, cadena fuerte de eslabones irrompibles conformados por te quiero, te amo, te extra帽o, te pienso, te anhelo y se dibuja una sonrisa que evoca como viajando en el tiempo un pasado muy brillante no opacado por tu ausencia, ni por olvidados besos.
Caigo en las fauces feroces de la reciprocidad, si te pienso, te extra帽o y si te extra帽o te pienso y entre estos dos paso en m铆 cotidiano viaje, p茅ndulo de dos extremos, el uno me empuja al otro y viceversa, no hay reclamo ni reproche.
Por fortuna te pienso bonito sea en este o en aquel extremo, as铆 tambi茅n con el te extra帽o que me ahoga el pensamiento, suspiros hondos se escapan volando alto hasta el firmamento en cada extremo, sea que te extra帽e o te piense pero de ese mal no muero.
En esta escuela aprend铆 m谩s a extra帽ar momentos con sus sabores y olores m谩s que a ti y a tus amores, que el te pienso es alimento a este coraz贸n abierto, herido y casi sin aliento, sumergido en la penumbra del te fuiste y no hay regreso.
Si alg煤n d铆a llega el olvido queriendo borrar lo expuesto te pensar茅 en el te extra帽o y te extra帽are en te pienso